Posted by on 1 Marzo, 2017

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 Mapa de la Tierra media, un sitio imaginario en donde transcurren la mayoría de las historias del autor sudafricano J.R.R. Tolkien.

Con The dictionary of imaginary places, Alberto Manguel y Gianni Guadalupe crearon un diccionario hermoso en donde ofrecen una taxonomía de la imaginación.

 

Fernando Cruz Quintana

Una lengua es, desde cierto punto de vista, un principio de clasificación que ordena las cosas imaginarias y objetuales del mundo. A cada término le corresponde un sentido así como una función específica y ninguna otra. Estos sistemas de comunicación (los idiomas) cuentan con gramáticas que los acotan y permiten que no exista una elección individual en los usos de las palabras; tal situación devendría en una imposibilidad para comunicarnos.

Con miles de años a cuestas, las lenguas se han transformado y las palabras que los constituyen se han modificado en forma y contenido. ¿cómo evitar que existan confusiones entre los sentidos de los términos? Es claro que las mutaciones en el léxico ocurren en momentos precisos, pero sus evidencias quizá sean perceptibles sólo cuando miramos hacia atrás con muchos años de distancia. En medio de toda esta complejidad, es imposible que una persona conozca todos los significados del vocabulario, y así es como se justifica la existencia de los diccionarios.

Partiendo de la situación anterior, planteo una analogía para hablar de la existencia de un diccionario hermoso, aunque no lexicográfico. Si la complejidad de una lengua suscita la existencia de este tipo de libros, con The dictionary of imaginary places, Alberto Manguel (Argentina/Canadá) y Gianni Guadalupi (Italia) intentaron clasificar el caos infinito de la ficción.

En esta obra, los dos autores ofrecen información enciclopédica sobre el mundo de la imaginación. La idea se concretó en 1980 con la publicación del libro, tres años atrás Guadalupi propuso a Manguel escribir una guía de turismo para quien quisiera visitar la ciudad (ficticia) de Selene, que aparece en la novela La ville vaampiro (1897) de Paul Féval. Ambos escritores decidieron emprender una empresa loable, aunque imposible de completar (no por eso menos sorprendente y apasionante): elaborar un compendio de sitios imaginarios pertenecientes a la ficción literaria u oral de toda la humanidad.

En The dictionary of imaginary places los lectores podrán encontrar información que los sitúe en el mundo del Maravilloso mago de OZ, en la Utopia, o en la Tierra Media de El señor de los anillos.

Con este deseo taxonómico de lo irreal, Manguel y Guadaluppi dan muestra de su exhaustiva erudición y de su increíble capacidad para transportarnos de un sitio fantástico a otro. El libro no es del tipo de los que se leen de principio a fin; su disposición alfabética lo clasifica en el rubro de las obras enciclopédicas y lo transforma en un texto al que se llega por el deseo de consulta o conocimiento.

En The dictionary of imaginary places los lectores podrán encontrar información que los sitúe en el mundo del Maravilloso mago de OZ (L. Frank Baum, 1900), en la Utopia (Tomás Moro, 1515), o en la Tierra Media de El señor de los anillos (J.R.R. Tolien, 1954-55). Pero estos son solo tres sitios de los más de mil que son referidos en la obra. Además, para ayudar un poco al viajero fantástico, en ocasiones las referencias están acompañadas con ilustraciones o mapas de estos territorios ficticios, como sucede con una carta que muestra la estructura de la ciudad de Atlantis.

¿Cómo podemos interpretar la existencia de un libro tan pretencioso como éste? Así como los diccionarios intentan darnos los sentidos de las palabras —casi como si temieran que entre nosotros surgiera la incomunicación y por ende la incomprensión—, Manguel y Guadaluppi parecen dotarnos de información para que intentemos comprender mundos distantes e irreales —casi como si temieran que tantos lugares increíbles pudieran desaparecer al pasar desapercibidos por nuestra lectura—. Me gusta pensar que esta obra, más que un principio de clasificación, es una invitación a conocer la esencia infinita y extraordinaria de la imaginación humana.

 

 

The dictionary of imaginary places

Alberto Manguel Gianni Guadalupi

Estados Unidos: Harcourt, 1980

Comments

  1. Ozziel
    1 Marzo, 2017

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    Ahora con la nueva serie de Castle Rock, donde se recrea gran parte de la obra de Stephen King, se puede poner en juego el tema!
    Quiero ese libro!

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